Ave Manía

Por Alejandro Bovino Maciel. Corrientes, Asunción, Buenos Aires. Escritor y psiquiatra.

En noviembre se publicará el libro Ave Manía que tiene 26 juegos poéticos para niñas y niños, uno por cada provincia o territorio de Argentina representado por un pájaro típico de ese lugar. Por Capital Federal están los caranchos, por Formosa el Urutaú, por Catamarca el cisne cuello negro, por Antártida Argentina el petrel damero, por Misiones dos aves. Yacutingá y Tucán.

El libro apunta esencialmente al área de enseñanza. Podría ser un pretexto para incentivar el conocimiento de nuestra fauna, de los diversos territorios y hábitats, los diversos ecosistemas. Extraigo un fragmento del prólogo de la obra y la poesía que corresponde a Misiones.

“Como sé que las descripciones ornitológicas suelen ser monótonas he colocado frases que son tropezones. Un lector o lectora distraídos caerán en la trampa si no leen con atención. Sé de gente que aún sigue en tierra, sin saber que ha caído. 

En el libro hay sesgos de fábulas. Les advierto que son falsas. Todas las fábulas son falsas. Ni las hormigas son “trabajadoras” ni las cigarras son “haraganas”. Los animales carecen de razonamiento y por eso no tienen responsabilidad ni conducta deliberada. No pueden pensar porque no tienen capacidad de simbolizar nada. El lenguaje humano está hecho de símbolos, que son las palabras. Es sabido que, aunque un loro pronuncia palabras, ignora lo que significan. Por eso decimos que los loros repiten palabras, pero no hablan.

Si no hay símbolos, tampoco hay razonamiento, ni memoria, ni juicio que nos diga qué está bien hacer y qué cosas está mal hacerlas. Esa capacidad de discernir lo bueno de lo perjudicial es exclusivamente humana. Pero el mismo juicio que nos hace humanos y capaces de comprender a los demás necesita constantemente alimentarse. Por esa razón hasta cuando jugamos establecemos reglas para el juego. Si alguien no respeta esas reglas, el juego se termina porque ya no es posible seguir jugando si nadie obedece el reglamento. Esas reglas de la vida conforman nuestro juicio moral y necesitamos repasarlas continuamente para saber qué debemos respetar y de qué modo deberíamos vivir si no queremos ofender o dañar a los demás. Con ese pretexto algunos de estos pájaros asumen conductas humanas en los juegos. Es un truco entre seres humanos para seres humanos. Los animales quedan fuera de este juego y nunca deberíamos adjudicarles conductas deliberadas ni delitos, ya que ellos no saben qué es un delito, pero nosotros sí, deberíamos aprenderlo día a día para tener una vida social sana y feliz”.

  1. MISIONES

YACUTINGÁ Y TUCÁN

La yacutinga o pava yacutingá (Pipile jacutinga) también yacutingá de frente negra, chachalaca, jacotinga o yaacutingá frente negra, es una especie de ave galliforme de la familia de las Cracidae, propias del sur de Brasil y regiones vecinas del norte de Argentina y Paraguay. Está en peligro de extinción, por su caza intensiva y la reducción de su territorio natural, que son los bosques y montes subtropicales.

El tucán toco (Ramphastos toco) es una especie de ave piciforme de la familia Ramphastidae. Su hábitat natural es América del Sur.

Tiene un plumaje muy llamativo con el cuerpo muy negro, garganta muy blanca y un anillo ocular azul intenso. Tiene un enorme pico amarillo con una mancha negra. Suelen tener una longitud media de 63 centímetros, de los cuales el pico ocupa unos 20 cm. Tienen dos dedos hacia delante y dos hacia atrás, de forma que se pueden asir con firmeza a las ramas.

En la selva misionera

unos vienen y otros van,

conversan cada mañana

Yacuntingá y don Tucán.

Nadie sabe lo que dicen

porque hablan guaraní.

Pero dicen que comentan

las noticias del País.

Que el dólar cotiza en alza,

que nevó en Lago Escondido,

y Ríver le ganó a Boca,

y es el “Día del Marido”…

Y que en un guaviramí

vive el hijo del Chogüí,

que es un pájaro egoísta:

Solamente habla de sí.

Se lo pasa predicando

con devoción muy insana,

Que es lindo, y que es sincero

pero son todas macanas.

Don Tucán, muy serio, exclama

las mentiras del bandido

que no tiene predicados.

Ni sujeto ni adjetivos.

Mientras que Yacutingá,

desde su nido lo advierte:

Analicen lo que escuchan.

No le crean al que miente.

Con todos los egoístas

hay que estar muy prevenidos.

Necesitan de la fama

y buscan ser consentidos.

Yacutingá les informa

que en el día de la fecha,

“No se admiten adulaciones

para todos, ley pareja”.

Don Tucán también comenta:

“Se acabaron para siempre

la fama y los privilegios

Entre la gente decente”.

En la selva misionera

nadie olvida este consejo:

Quien habla mucho de sí

mejor que se siente lejos.

ABM, 2021

El libro tiene 92 páginas con ilustraciones de cada ave en blanco y negro, aptas para ser pintadas por los lectores.

Son 26 poesías con 26 aves diferentes y 26 provincias o territorios distintos.

Alejandro Bovino Maciel. E mail: talomac@gmail.com

 

 

 

 

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