La negación de la condición humana de las personas migrantes

Por Alexis Rasftopolo. Posadas, Misiones. Docente (*)

Este lunes 30 de noviembre, a las 15hs en España y Alemania y a las 11hs Argentina, especialistas de diversas disciplinas dialogarán con el psiquiatra e intelectual español Joseba Achotegui en torno a su obra El Síndrome de Ulises. Contra la deshumanización de la migración (NED ediciones, 2020).

El encuentro se transmitirá en vivo por el canal de  Youtube  de la Secretaría de Investigación y Posgrado de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM:

https://www.youtube.com/channel/UC_LyaUgJPXDp8LjS0SlFjcQ

Dialogarán con el autor sobre la temática convocante:

Froilán Fernández, Mgter. en Semiótica Discursiva. Secretario de Investigación y Posgrado (FHyCS-UNaM, Misiones, Argentina).
Alexis Rasftopolo, Dr. en Comunicación Social. (Docente e investigador de la FHCS-UNaM, Misiones, Argentina).
Sonia Abian, Artista visual. Co-directora de la Licenciatura en Artes Audiovisuales de la Universidad Gastón Dachary. Curadora del Espacio de Arte de la misma institución (UGD, Misiones, Argentina).
Nicolás Mazal Cemborain, Mgter. en Psicoanálisis (UNAU-UNaM).
Ester Bonal, Profesora de Música, Directora del Centre Xamfrà (Raval, Barcelona, España).
Omar Balde, Integrante del Centre Xamfrà (Raval, Barcelona, España).
Francisco Manuel Mancera Romero, Mgter. en Historia Económica (Universidad Autónoma Barcelona – Universidad de Málaga, España).
Ubaldo Pérez Paoli, Dr. en filosofía (Universidad de Braunschweig, Alemania).
Javier García Bonomi, Miembro de la Taula d´entitats del Tercer Sector Social de Catalunya. España.

Hacen posible este evento: la Universidad Nacional de Misiones, la Secretaría de Investigación y Posgrado de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, la Secretaría de Cultura y Turismo de Posadas (Misiones, Argentina), la Universidad Gastón Dachary (Misiones, Argentina), la Editorial NED Ediciones y el magazine digital Neaconatus.

En torno al planteo propuesto

En un pasaje de su obra El Síndrome de Ulises. Contra la deshumanización de la migración (NED ediciones, 2020) el psiquiatra e intelectual español Joseba Achotegui señala: “…. Nos encontramos ante una nueva era de las migraciones humanas: la era de los muros, las empalizadas, las vallas, y todo parece indicar que esta situación no es coyuntural sino estructural con relación al capitalismo neomanchesteriano dominante, el cambio climático y la globalización deshumanizada, basada en criterios meramente económicos neoliberales, entre otros factores…”  (Achotegui, 2020, p.34).

En efecto, esa escena histórica a la que alude Achotegui se agudiza en materia de desigualdad económica y ello tiene, inexorablemente, su correlato en la esfera de lo social en su complejidad: en 2017, la organización OXFAM señaló que, en el mundo actual, 8 personas concentran una riqueza proporcional a la que suman 3600 millones de seres humanos.[1] Y a este contexto porno-económico se le añaden otros diversos conflictos, no escindidos de esta lógica económico-social deshumanizante y perversa: las problemáticas bélicas, medioambientales, las crisis político-democráticas, entre otros,  que configuran, en consecuencia, un escenario sumamente violento y segregacionista, que redunda en la negación del estatuto humano a millones y millones de personas en el mundo.

En este escenario harto problemático (agudizado ahora por las multiples consecuencias del COVID-19),  Achotegui  se abocó a analizar una de las que considera la principal problemática de nuestro tiempo: el fenómeno de las migraciones y la gran dificultad y  niveles de peligrosidad que atraviesan las personas, los contingentes humanos que enfrentan disimiles adversidades y situaciones harto complejas y dolorosas.

A partir de una larga experiencia en materia de investigaciones al respecto  es que, a principios de este siglo, Achotegui denominó “Síndrome de Ulises” al “síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple”, señalando al respecto:

“El planteamiento del síndrome de Ulises se basa en un aspecto central del mito: el viaje de Ulises, porque la Odisea es ante todo <<el viaje>> (…) Al denominar síndrome de Ulises al síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple, no pretendemos abarcar todos los elementos del mito, sino señalar que uno de sus aspectos más relevantes, el esencial aunque no el único, es que Ulises fue un desplazado, alguien que vivió situaciones extremas. Por ello, no propongo utilizar el nombre de Ulises como metáfora, sino como ejemplo, ya que los inmigrantes de hoy viven auténticas odiseas…” (Achotegui, 2020, p. 64).

Vinculado a lo expuesto y frente a la constatación de los diversos padecimientos y sufrimientos observados (ruptura de los vínculos  y lazos familiares y socio-afectivos, exclusión social, confusión, fatiga, tristeza, sentimientos de fracaso, miedos, entre otras), en las personas migrantes que trató personalmente, la postura de Achotegui apunta a un proceso de trabajo e intervención en el camino de bregar por la humanización de la migración, habida cuenta de que, como señala:

“…emigran personas, no constructos teóricos, ni contenedores, ni gráficos. De ahí el nombre de Ulises  para este síndrome, como un intento de rehumanizar, de mirar atrás en estos tiempos confusos y retornar al humanismo griego. Esta vuelta al humanismo debe hacernos ver que el objetivo de la intervención psicológica es la liberación, no la normalización del sujeto. No es nuestro trabajo ajustar los tornillos a nadie para que vuelva a la cadena, a la norma social…” (Achotegui, 2020, p. 114).

Ciertamente, las experiencias de migración humana son tan remotas como la misma especie, como nos recuerda Achotegui, pero nunca, a su juicio, como en estos últimos tiempos, los fenómenos migratorios revistieron tales niveles de dificultad.

Siguiendo estas consideraciones, podríamos señalar que el aporte de Achotegui es muy valioso por cuanto permite avanzar también hacia un re-planteo raizal, en resumidas cuentas, en lo que atañe a las experiencias de vida actuales en el contexto de un capitalismo voraz, que, vinculado a otras dimensiones insoslayables (étnicas, de género, de clase, religiosas) se torna en una matriz negadora de la condición humana de gran parte de la población mundial.

Un desafío urgente, en suma, en medio de una situación de fragilidad singularísima, donde lo viviente en su complejidad se encuentra en peligro, ya no solamente lo puramente humano.

(*) Dr. en Comunicación Social (FCC-UNC). Docente, investigador (FHCS-UNaM).

Imagen: Henk Visch


[1] Véase el Informe de OXFAM: “Una economía para el 99%”. Publicado el 16 de enero de 2017. Disponible en: https://www.oxfam.org/es/informes/una-economia-para-el-99 [Último acceso 22/11/2020].

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