La saga del almirante Domecq García, de huérfano de guerra a almirante. 2º parte: ¿Niño héroe o adulto represor?

Por Mariano Damián Montero. Buenos Aires – Asunción (Py). Historiador, investigador, escritor

mariano-monteroEn esta segunda entrega de la saga del almirante, expondremos el costado desconocido para el ciudadano paraguayo, que los autores citados en la primera parte prefirieron ignorar (salvo el texto de Urdapilleta, para ser justos), cuando no ocultar, pese a que se trata de actuaciones públicas y muy conocidas de Manuel Domecq García. Así como detallamos a un grupo de textos que lo glorificaban, ahora pasaremos a describir otro grupo de escritos que muestran la otra cara del almirante: la de su rol clave como organizador de los grupos civiles católicos de derecha que llevaron a cabo la terrible represión de los obreros en el conflicto que se conoce como la “Semana Trágica”, de enero de 1919, en Buenos Aires. El resultado de esa represión no fue solamente el del triste saldo de entre 200 y 700 muertos aproximadamente, sino que estos grupos, formados por el almirante, llevaron a cabo el primer pogromo contra la colectividad judía del que se tenga memoria en la historia argentina.

Desde 1919, la figura de Manuel Domecq García, en la memoria de los trabajadores, está asociada a la muerte y a la represión indiscriminada. Pero, supongamos que por una razón de clase social, los autores que glorificaban al almirante, nunca se hayan cruzado con un obrero, y menos, un obrero argentino o descendiente de catalanes o de la comunidad judía. Bien, se puede entender, y seguramente es así. El inconveniente para entender la actitud de los autores analizados en la primera parte de esta saga, es que mucha gente escribió sobre el triste rol del almirante en los hechos de 1919: el 29 de abril de 1969 aparece una nota en la revista Primera Plana, sobre la Liga Patriótica, la organización parapolicial que nuestro almirante ayudó a crear. En 1973, se publica el libro de Julio Godio, La Semana Trágica de enero de 1919 (Granica, Buenos Aires). Allí, en su capítulo 17, se describe la formación de la Liga Patriótica: “Su nacimiento data del 10 de enero. Ese día, en el Centro Naval, bajo la dirección del almirante Domecq García, se organizaron grupos terroristas de derecha con el nombre de “Defensores del Orden” (…) Presidió la reunión el vicealmirante Domecq García, quien luego de exponer las razones por las cuales se formó la «guardia civil», dio lectura a las bases de la Liga Patriótica Argentina”. De acuerdo con Godio, entre los objetivos de la Liga, figuraba “constituirse en guardián de la “argentinidad” y prevenir a todo extranjero que para habitar en el país debería respetar sus instituciones». Tercero: «actuar con decisión contra los agitadores, denunciándolos ante la justicia y presionando a esta para que actuase con firmeza”. Godio, cierra con esta sentencia: “se constituía una de las instituciones más negras y reaccionarias del país. El eje de su línea consistiría en golpear centralmente a la clase trabajadora, además de jugar un destacado papel en el golpe de Estado que derrocó a Yrigoyen en 1930”.

En 1984, aparece un artículo académico de Sandra McGee en Hispanic American Historical Review 64 (2) pp233-258, donde se señala claramente la actuación del almirante. En el año 2003, Daniel Lvovich publica Nacionalismo y antisemitismo en la Argentina (Editorial Vergara. Buenos Aires) en donde leemos que Domecq García tuvo “destacada actuación en la organización represiva de la semana trágica” (p.229). Y en el mismo año, Sandra McGee publica su investigación en castellano: Contrarrevolución en la Argentina 1900- 1932. La Liga Patriótica Argentina (Bs. As. UNQ, 2003).

Si esto no bastaba, al tratarse de autores sin llegada al gran público, en el año 2006, el conocido historiador Felipe Pigna, best seller, publica la tercera parte de Los mitos de la Historia argentina (Bs As. Planeta). Allí, Pigna señala que “O’Connor dijo aquel 10 de enero de 1919 que Buenos Aires no sería otro Petrogrado e invitaba a la “valiente muchachada” a atacar a los “rusos y catalanes en sus propios barrios si no se atreven a venir al centro”. Los jovencitos “patrióticos” partieron del centro naval con brazaletes con los colores argentinos y armas automáticas generosamente repartidas por Domecq, O’Connor y sus cómplices”. Y en otro pasaje “Nadie se acordó de los familiares de los 700 muertos y de los más de 4.000 heridos. Eran gente del pueblo, eran trabajadores, eran, en términos de Carlés, “insolentes” que habían osado defender sus derechos”. A propósito de Pigna, uno de los escritos de la “leyenda blanca” comete una falta de ética grave. Se trata del publicado el 11 de enero de 2018 en la página de facebook de la Asociación Cultural Mandu’ará, con el título “El niño de Acosta Ñu que sería ministro en la Argentina”. Pero ¿por qué?, ¿si todos relatan lo mismo?, ¿qué tiene de particular el texto de Nakayama? Pues que en el mismo se cita como una de las fuentes consultadas, el libro de Felipe Pigna, que denuncia el costado represor de Domecq García. Sin embargo, Nakayama no repara en esto, principal motivo por el cual Pigna cuenta la historia del almirante. Esta “omisión” del Sr. Nakayama, habiendo leído a Pigna, se trataría de una inconducta profesional en el peor de los casos, o, simplemente, de un olvido.

Pero si Pigna no bastaba, Osvaldo Bayer también publicó el 16 de enero de 2006 un texto en el diario Página/12 donde recordaba los hechos de la Semana Trágica. Y el mismo año, abordando la represión desde el aspecto antisemita de la misma, se publica La Semana Trágica de Enero 1919 y los judíos: Mitos y realidades, escrito por Mara List Avner y publicado digitalmente por la Facultad de Historia Judía (disponible en el siguiente link: https://www.raoulwallenberg.net/wp-content/files_mf/1293026680lasemanatragica.pdf). Escribe la autora “Estas organizaciones fueron convocadas por el almirante (sic.) Domecq García y por Manuel Carles, conocido dirigente del partido radical” (…) “Esta intervención llegó a un grado de violencia que el 13 de enero el propio general Delepiane envió una circular a todas las comisarías ordenando que se establezca una perfecta distinción entre “los criminales a los que se están persiguiendo y los pacíficos miembros de la colectividad israelita”.

Pero, como dicen los vendedores ambulantes, “por si todo esto fuera poco”, en el año 2007, el reconocido escritor argentino Juan Forn, publica una novela en donde expone muchos aspectos de la vida de su familia. La novela, se llama “María Domecq”. El escritor es el bisnieto del almirante, nada más y nada menos, y se avergüenza de su antepasado. En el capítulo 3, llamado “La mala sangre”, dice cosas tales como “Cuando leía Semana Trágica, leía: huelga, anarquistas, balazos, xenofobia contra el inmigrante, Liga Patriótica, el fascismo argentino. A eso se reducía mi idea del tema. Quiero decir que ignoraba la bochornosa participación del almirante en los hechos, el rol que le cupo. Sé que no soy el único argentino en ignorar pliegues de su historia familiar que remiten a la historia nacional. Quizás allí radique una de las taras de nuestro país: que escondamos las vergüenzas nacionales tal como se silencia una vergüenza familiar. Quizás en todos los países es igual, y seguirá siendo así hasta que la hagiografía sea destronada del canon escolar por una historia veraz de las infamias nacionales: sospecho que hay más chances de amar al propio país si nos enseñan desde chicos las vilezas a las que fue sometido. Sin embargo, el orgullo nacional prefiere alimentarse de proezas: así es como la idea de patria ha terminado siendo algo tan parecido al autoengaño. Pero quién soy yo, tan luego yo, para pontificar contra el autoengaño”. Impresionante párrafo que pareciera dirigido a los Gill Aguinaga, Verón, Monte y Nakayama. Una lección de Historia de un escritor de ficción hacia nosotros, los historiadores, los supuestos entendidos en la materia. Brillante. Pero no queda en eso la lección de Historia de Forn. A continuación dice “Porque lo primero que sale siempre a la luz, en cualquier relevamiento sobre el almirante en los libros de historia, es la Semana Trágica. Y con una preponderancia mucho mayor que su participación en la Guerra Ruso-Japonesa, sus desventuras de infancia en la Guerra del Paraguay o su gestión «modernizadora» como ministro de Marcelo T. de Alvear”. Y, para concluir con su visión: “había sido, en la vida real, el responsable del primer pogrom en territorio argentino, el organizador del primer grupo paramilitar a gran escala en la historia de nuestro país (…) producirían setecientos muertos, tres mil heridos, más de veinte mil detenidos —muchos de ellos vejados o torturados— además de incontables daños a la propiedad en los barrios de inmigrantes”. Palabras de su bisnieto. Existen otros aportes de Forn para la discusión sobre al almirante, pero los reservaremos para la tercera y última parte.

Para ir finalizando con los textos sobre el costado desconocido en el Paraguay del almirante; en 2011, Fernando Gómez, en su artículo La Semana Trágica, una historia, incluido en Arqueología de un conflicto social: La Semana Trágica y los Talleres Vasena (Ana Igareta y Daniel Schávelzon, comp., Bs As, APOLC) leemos “La Liga se reunía en el Centro Naval y estaba constituida por jóvenes de la élite que recibieron instrucciones por parte de los marinos liderados por el contralmirante Domecq García. Estructurados como una organización parapolicial, dichos jóvenes patrullaron las calles cometiendo impunemente todo tipo de atrocidades” (p.76). Y el mismo año, Horacio Ricardo Silva, publica Días rojos, verano negro. Enero de 1919. La semana trágica de Buenos Aires (Ediciones Terramar, Bs. As), en donde describe como el almirante se convierte en el primer presidente de la organización represiva: “El 15 de enero, los “Defensores del Orden” reclutados y adiestrados en el Centro Naval tomaron el nombre de “Guardia Cívica”. Dos días después su promotor, el almirante Domecq García (…) El 20 de enero se realizó la asamblea fundacional de la flamante organización; y hacia fines de mes quedó constituida su Junta Central provisoria, bajo la presidencia de Domecq García” (p.235).

Ya en 2019, en enero, aniversario de la Semana Trágica en Buenos Aires, nuevamente Forn se avergüenza de su condición de bisnieto y recuerda como el almirante apoyó el golpe que se dio en Argentina contra el presidente constitucional Yrigoyen, en 1930 (desde la facción que respondía a Agustín P. Justo), y cómo no tuvo la satisfacción de poder ver muerta a Evita, ya que el almirante murió un año antes. Forn agrega “En mi familia se recitan las proezas, los servicios a la Patria del almirante, sus novelescas aventuras (¡huérfano en la Guerra del Paraguay! ¡Ahijado de Roca! ¡Condecorado por el Emperador después de la Guerra Ruso-Japonesa! ¡A él le debe la Marina sus primeros submarinos! ¡Dejó un hijo en Japón! ¡Puccini se basó en él para el Pinkerton de Madame Butterfly!), pero de la Semana Trágica no se habla. Yo me desayuné de la historia vergonzosamente tarde, cuando con treintilargos entré a trabajar en este diario donde Osvaldo Bayer, cada 7 de enero, escribía sobre la matanza. Así supe cómo era recordado el almirante en la versión de la historia argentina a la que yo le creo más”. (Link a la nota de Forn: https://www.pagina12.com.ar/166575-el-pogrom-como-deporte-de-las-clases-pudientes).

Y por último, y disponible en forma gratuita en red, en el link https://eltopoblindado.com/wp-content/uploads/2020/08/entre-la-revolucion-y-la-tragedia.pdf, tenemos Entre la revolución y la tragedia, en donde en el artículo Las guardias blancas, de Daniel Mazzei y Gabriel Rot, recuerdan también la actuación del almirante.Aquí concluimos con el lado obscuro del personaje de nuestra saga que tanto oculta una corporación de historiadores paraguayos. Como vimos, no solo en la familia de Forn se recitaban de memoria estas hazañas. También en esta corporación de historiadores paraguayos, antes y ahora.

Para la próxima y última entrega de la saga, pruebas que derriban la leyenda “blanca” y omisiones del propio almirante…

Imagen: Ilustraciones de Rodolfo Fucile
http://www.rodolfofucile.com.ar/galeria/semana-tragica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s