¿Dónde está el centro?

Por Orlando Van Bredam. El Colorado, Formosa. Docente y escritor

van Bredam WP

Entre otras muchas evidencias que nos dejará esta pandemia, la más rápida fue comprobar que el mundo es chico y que una sopa de murciélagos en China puede salpicarnos a todas y todos. Estamos en la misma casa, un planeta invadido por seres invisibles que hasta ahora ganan la partida. Sin embargo, cuesta dejar de pensar que ya no hay un centro, que estos desplazamientos también nos desplazan a los que leemos y escribimos. ¿Es posible entonces hablar achicando las fronteras, diciendo que somos lectores y escritores formoseños, misioneros, correntinos o chaqueños? ¿Qué significa exactamente eso? ¿Que estamos condenados a hablar sólo de lo que por aquí sucede, a contar historias lugareñas regadas de mates o tererés?

Hace ya unos cuantos años, Noé Jitrik, en uno de los foros que organiza Mempo Giardinelli en Resistencia , nos dijo a algunos que lo  más admirable de este acontecimiento es que Mempo había desplazado el centro, ya no era más la periferia, porque era un foro internacional que juntaba intelectuales de todo el mundo sin pasar por Buenos Aires. El centro estaba aquí y la literatura de provincias, siempre tan menoscabada tenía la oportunidad de presentarse tal como era: buena, mala, novedosa o tradicional pero sin el rubor de ser una convidada de piedra en el banquete de Buenos Aires. A esta anécdota, le sumo otra: en 1984, durante la feria del libro, la primera en democracia, un grupo de párvulos, todos de Palermo o Recoleta, se presentó ante el auditorio como “La nueva poesía argentina”. Ninguno de los presentados sobrevivió al momento, pero lo llamativo fue la osadía de considerarse dueños de una novedad nacional, cosa que no haría un grupo de poetas provincianos.

Por eso, se me ocurre pensar que el centro está donde nosotros lo ubicamos, donde a fuerza de trabajo seamos capaces de erigir una obra. Cada vez me gusta menos lo de designarnos con topónimos que nos achican la frontera, que nos confinan como esta cuarentena. Simplemente somos gente que lee y escribe, que no contrae responsabilidades con el contexto, que la única patria posible, como decía Juanele, es la del lenguaje.

Foto: Ana Abian

3 Comments

  1. Me encantó, así como no hubo imposiciones para que el virus de China llegara a Formosa, la escritura formoseña también puede atravesar fronteras no esperadas, hablando o no, de lo que implica ser formoseño…

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